Leticia Martín Abad, terapeuta ocupacional y estudiante del Máster en Neurocontrol Motor de la Universidad Rey Juan Carlos, ha defendido su Trabajo Fin de Máster sobre los ‘Efectos de la Hipoterapia en el Síndrome de Wolf-Hirschhorn’, obteniendo una calificación de 8’5. El estudio, dirigido por la doctora Laura Cristina Luna, está basado en el caso de un niño de la AESWH que ha practicado esta terapia complementaria durante 16 semanas.

La hipoterapia es beneficiosa porque “la marcha del caballo ofrece un patrón preciso, suave y repetitivo al paciente, siendo su mecánica similar a la marcha de los humanos”, tal y como expone Martín. Esto produce una estimulación del sistema vestibular idónea para trabajar la hipotonía que suele cursar en pacientes con SWH.

Martín concluye que la terapia “produce mejoras en el control de tronco y en las reacciones de equilibrio en sedestación, reflejando mejoras en la función motora gruesa en pacientes con SWH”.